El cóndor “Felipe” que fue rescatado hace poco menos de un año, fue encontrado muerto con una munición de alto calibre.

Condor-Felipe

Fue un martes del mes de junio cuando dos comuneros rescataron a este cóndor en una hacienda del cantón Quijos, en la provincia del Napo.

Felipe Farinango y su yerno Juan Cerón, encontraron al cóndor desubicado, deshidratado y asustado. Tras recibir los primeros auxilios, fue llevado al Centro de Rescate Ilitío, en Cotopaxi, donde permaneció durante un mes hasta que alcanzó su recuperación total.

El cóndor Felipe llevaba el nombre de uno de los comuneros que lo rescató y tras su completa recuperación, el Grupo Nacional de Trabajo del Cóndor Andino (GNTCA), le instaló un rastreador satelital para monitorear sus rutas de vuelo y aportar con información sobre su vida y costumbres.

Fue liberado el pasado 23 de Julio en el Santuario del Condor de Antisanilla y se convirtió en el primer individuo de esta especie en ser liberado y monitoreado con un rastreador satelital y bandas alares de identificación.

Varios meses después de que el cóndor había vuelto a volar los cielos de los andes, el monitoreo detectó que el rastreador marcaba un punto fijo. Por lo que Hernán Vargas, científico perteneciente al Peregrine Fund, junto con el veterinario Andrés Ortega y el biólogo Sebastián Kohn, todos miembros del GNTCA,  organizaron una búsqueda para recuperar al ejemplar.

Fue entonces que a través del rastreo satelital, el pasado 12 de Abril, en los páramos cercanos a la laguna de Salayambo, se encontró al cuerpo del animal sin vida. El equipo lo trasladó al Hospital Veterinario de la Universidad San Francisco de Quito, donde se le realizó una necropsia, que evidenció la presencia de una munición de grueso calibre que ocasionó su deceso.

Tras el hecho, el Ministerio del Ambiente ha coordinado con la Fiscalía y la Policía Nacional para ubicar a los responsables de este delito, que podrían enfrentar una pena de hasta cinco años de prisión.